El rumor que acompaña al lector

Lector compulsivo. Pablo Gallo (73 x 60 cm. Acrílico sobre lienzo)

Lector compulsivo. Pablo Gallo (73 x 60 cm. Acrílico sobre lienzo)

La lectura tiene un tiempo individual muy distinto de otros tiempos, como el de la televisión o el del cine.

«Una persona puede demorarse unas horas, o días, o incluso años en leer un libro que a otra persona le lleva un tiempo completamente distinto. La duración de lectura de un libro es muy personal. Sin embargo, cuando nos dicen que tal película dura una hora y media, se nos está diciendo que durante ese tiempo concreto somos receptores. Por el contrario, la lectura no es una recepción. La lectura no es pasividad, es actividad. La lectura es una actividad que requiere esfuerzo. Yo no soy capaz de leer cuando estoy fatigado. No me gusta nada la idea de que leer es un pasatiempo. No es consumir algo sino un espacio de humanidad, de reflexión, de cambio…»

«A veces se utiliza como un elogio el hecho de leer de un tirón, pasando una hoja detrás de otra a toda velocidad. Para mí eso no es un elogio. Me gusta la idea de que la lectura obliga a interrumpir la propia lectura. Ojalá el lector de Un viaje a la India tenga que pararse, regresar a otro pasaje, volver a leer lo ya leído o abrir el libro por donde quiera y que ese fragmento le de algo, una idea, que haga que no precise saber lo que venía antes o vendrá después en el texto. Que eso que lee en ese momento tenga sentido en sí mismo. Eso significaría que todo tiene contenido, que todo es materia consistente».

La literatura es mucho más que contar una historia. Es algo que tiene que dejar un eco en el lector, un rumor que le acompañe.

Fragmento de la entrevista con el escritor portugués Gonçalo M. Tavares (Luanda, 1970) en hoyesarte.com Un viaje a la India (Seix Barral) es su última novela publicada.

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6 pensamientos en “El rumor que acompaña al lector

  1. La lectura, ya lo dijeron muchos otros antes que yo, es la recreación del texto leído. No puedo concebir una lectura que no sea pausada, que no se deleite con el “material” que se lee, que deje de demorarse en los pequeños detalles. Para mí las técnicas de lectura rápida, por ejemplo, son blasfematorias, la contradicción por antonomasia.
    ¡Saludos!

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  2. Pingback: El inmenso tapiz de «Un viaje a la India» | La Palabra Infinita

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