Relatos que llegan al corazón

Fotografía de Tatsuo Suzuki

Fotografía de Tatsuo Suzuki

No estará en las mesas de novedades de las librerías pero sin embargo podría hacerse un hueco si tuviera una edición más cuidada de lo habitual. Se trata de un volumen que recoge los relatos de cuatro autores diferentes y extranjeros aunque pertenecientes a una misma generación -probablemente no llegan a los 40 años de edad-, presentados de forma correlativa y que nos cuentan prácticamente las mismas historias aunque bajo una óptica particular. Son relatos breves en su mayoría, algunos contados en apenas unos pocos párrafos, aunque también se incluyen historias de medio recorrido como la que de alguna forma se sitúa como eje principal de todas las demás. Como digo, los relatos tienen algo de repetitivo pues los cuatro autores escriben sobre los mismos temas y los mismos escenarios, como si hubieran apostado entre ellos quién fuera capaz de escribir el relato más redondo. Todo el volumen o algunos de estos, por cierto, han dado lugar a diferentes versiones cinematográficas de cierta calidad y repercusión.

Otro denominador común entre ellos es que no son escritores profesionales -estos son sus primeras obras publicadas-, pero han decidido abandonar sus oficios respectivos para dedicarse plenamente a la tarea de reflejar los temas de los que son testigos directos o sobre otros que tienen más que ver con deseos o quimeras insatisfechas. En las páginas de este volumen podemos encontrar historias que se situan en lugares tan dispares como la ciudad, el desierto o las montañas, en situaciones tan cotidianas o especiales como la celebración de una boda o la desaparición de un cadáver, historias pobladas generalmente de personajes marginales como enfermos y tullidos, prostitutas, soldados, amos y sirvientes, seres enfrentados por lo general a la miseria o, en algunos casos también, por jueces, reyes, ciudadanos sin escrúpulos e incluso por algún joven de ideas un tanto revolucionarias. Personajes todos ellos que son protagonistas directos en historias de amor, de muerte, algunas plenamente sobrenaturales, de incomprensión y sufrimiento pero, fundamentalmente, de esperanza.

El estilo narrativo de todos ellos -seguramente por su falta de experiencia literaria- es muy directo, casi notarial y normalmente utilizando la tercera persona, lo que les da un valor testimonial muy interesante. Por ello ofrecen muy pocas concesiones a las florituras, salvo cuando recurren a ciertos símiles que se incrustan en el propio relato para explicar ciertas situaciones tomando todo el protagonismo.

Aunque algunas historias se siguen unas a otras, el libro puede leerse también sin un orden determinado, ni siquiera agrupando los cuentos de cada autor, pues cada relato suele tener vida propia. Aunque hay muchos que merecen la pena, este que dejo a continuación como muestra -escrito por Lucas, ese es su nombre- siempre me gustó especialmente por su brevedad, por el personaje entrañable de la viuda y por el fondo que contiene:

En aquel tiempo, alzando la mirada, Jesús vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro; vio también a una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, y dijo: «De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir»

Pero hay otros que también son de una belleza y una plasticidad especial, como este escrito por Mateo, tal es el nombre del autor:

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca. Y todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina»

Hay muchos más, historias únicas a la espera de ser descubiertas por lectores con la curiosidad suficiente para leer también (por poco dinero) otro tipo de relatos, algunos que llegan al corazón y lo traspasan.

P.D.- Los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles -relatos con forma de historia- son parte de la colección de veintisiete escritos de diversos estilos  que forman parte del libro llamado Nuevo Testamento. Otros son o se llaman cartas, y uno, el Apocalipsis, contiene una revelación hecha a Juan.

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